Competencia Desleal, Consecuencia del Libre Mercado

Publicado el 25-06-2014

Competencia DeslealLa Republica Dominicana ha venido desarrollando una política de apertura comercial al incurrir en numerosos acuerdos comerciales internacionales. Los llamados acuerdos comerciales de tercera generación, entre los que se encuentran el Acuerdo de Libre Comercio con los Estados Unidos y cinco países centroamericanos (DR-CAFTA), y el Acuerdo de Asociación Económico con la Unión Europea (EPAS) formado por República Dominicana, CARICOM y la Unión Europea. Los mismos han requerido de la adaptación de normas internas para crear un mercado eficiente donde reine la libre competencia. La ley 42-08, sobre defensa de la competencia, surge como parte de estos compromisos internacionales, tiene como uno de sus objetivos evitar que surjan prácticas anticompetitivas que generen ineficiencias económicas en los mercados que afectan tanto a los sectores productivos como a los consumidores.

El libre mercado tiene como núcleo central el intercambio de bienes y servicios, en ella, la competencia genera un espacio en el cual tanto los sectores productivos como los consumidores se benefician. Cuando una empresa tiene un rival o competidor directo, busca la manera de elevar su competitividad para atraer un mayor número de clientes. Centra sus esfuerzos en brindar una mayor calidad de bienes y servicios y busca la manera de reducir los costos para vender a precios más bajos implementando un sin número de medidas como modificaciones de procedimientos, entrenamiento de personal, incorporación de nuevos equipos, expansión de los canales de distribución, en general, busca innovar para estar a la vanguardia y no ser desechado por el mercado.

Una competencia leal y efectiva siempre es lo deseado en los mercados, la competencia entre los agentes económicos debe de ser realizada de acorde con lo que dicta la buena fe y la ética comercial; de lo contrario podría ser categorizada como acto de competencia desleal. Los actos de competencia desleal tienen como objetivo realizar un desvió ilegitimo de la demanda de los consumidores, en el cual una agente económico perjudica a otro para su propio beneficio.

Capturar o atraer clientes de una empresa competidora perse, no cae bajo la categoría de la competencia desleal, ya que este es el funcionamiento natural de la competencia en los libres mercados. La competencia torna desleal cuando se utilizan medios fraudulentos para atraer a los clientes. En materia de competencia se debe evitar las actividades como: la publicidad engañosa, actos de confusión, actos de comparación indebida, actos de imitación actos violatorios del secreto empresarial, el incumplimiento de normas, actos de denigración, la inducción a la infracción contractual, así como cualquier otro relacionado a la mala práctica donde exista la mala fe y la falta de ética comercial.

Los actos de competencia desleal pueden ser muy amplios y difíciles de categorizar reduciendo la posibilidad de implementar normas específicas que limiten la misma, por esta razón se amparan en normas y principios que cubren estos espacios. La creación de lineamentos jurisprudenciales según los actos realizados es lo que ira definiendo los casos de competencia desleal. Incluso cuando haya un lineamiento, los casos podrían llegar a ser sui generis sobre todo aquellos relacionados con los elementos de diferenciación que corresponden a la propiedad intelectual, en los cuales se deberán definir si los actos fueron llevados a cabo expresamente para confundir o si por el contrario surgen como un proceso natural de la libre competencia. Todos estos retos relacionados a la competencia desleal serán conocidos en los tribunales ordinarios y ante los organismos administrativos competentes de la Republica Dominicana.