La gestión de los conocimientos y de los recursos humanos

Publicado el 25-06-2014

gestion-conoc4Con miras a la aplicación eficaz del derecho de la competencia

Un reto importante al cual tienen que hacer frente los organismos de la competencia de recién creación es la gestión tanto de los conocimientos, como de los recursos humanos que poseen. Pro-Competencia, como organismo de relativa nueva creación que es, no hace excepción a la regla. En este sentido es conveniente analizar por qué debemos de velar por este activo y de qué forma, cuestión de lograr una eficaz aplicación del derecho de la competencia. La experiencia internacional en la materia puede servirnos de guía en esta tarea.

La UNCTAD[1] emite periódicamente documentos que contienen un gran número de consejos extraídos de la práctica de instituciones homólogas en el mundo, de los cuáles organismos como el nuestro podemos inspirarnos en caso de que se ajusten a nuestro entorno, nuestra cultura y nuestras posibilidades. A continuación queremos poner de relieve algunos de los puntos desarrollados en el Documento TD/B/C.I/CLP/15/Rev.1[2] y que nos parecen dignos de ser tomados en consideración.

Los conocimientos y los recursos humanos son la materia prima de una autoridad de competencia. Por ende, hay que cuidarlos. Por una parte, los conocimientos deben ser accesibles a todo aquel que los necesita, deben ser compartidos y no deben ser guardados celosamente en manos de pocos. La organización tiene por ende la responsabilidad de crear una cultura institucional en la cual se establezca que el saber está al servicio de la institución. Por otra parte, los recursos humanos deben de gestionarse con miras a muchos aspectos que van más allá de los papeles de administración y tramitación. Debe de haber una visión estratégica de la contratación y del desarrollo del personal en el seno de la organización.

Los organismos reguladores de la competencia necesitan en sus rangos lo que se llama ‘’trabajadores del conocimiento’’, así nombrados pues se ganan su vida pensando. En particular se necesita unos trabajadores especializados en materia de economía y derecho: economistas que conozcan bien la organización industrial, la econometría y la reglamentación económica; abogados versados en materia económica, administrativa e investigativa. La primera tarea consiste a contratar este personal altamente calificado, seleccionar las personas idóneas para cada puesto y capacitarlas. Es importante no orientar demasiado la capacitación en los aspectos académicos del derecho de la competencia, sino incluir también formación en materia de gestión de proyectos, de buenos procedimientos, de técnicas de promoción y otros aspectos prácticos de la aplicación del derecho de la competencia. Muchos de estos conocimientos pueden adquirirse a través de programas de formación práctica y de viajes de estudio a otros organismos de la competencia. En el caso de Pro-Competencia ya se realizaron pasantías y/o se recibieron talleres de parte de INDECOPI[3], de la FTC[4], la CNMC[5] y la COMCO[6] por citar algunos. La segunda tarea, que debe de verse como una tarea continua, es la de conservar este personal altamente calificado. Muchas autoridades nuevas de la competencia confiesan perder ese personal valioso por falta de una política adecuada. Para contrarrestar este fenómeno, se recomienda varias medidas entre las cuales el otorgamiento de un salario competitivo con el sector privado, la posibilidad de realizar trabajo académico, la flexibilidad en el horario y el lugar del trabajo, el reconocimiento de los logros profesionales.

La gestión de los conocimientos por su parte es importante para comprender: lo que sabe una organización, el lugar donde se encuentra el conocimiento (la mente de un experto, un departamento, unos archivos, etc.), la forma en que se guarda el conocimiento, cuál es la mejor forma de transferirlo y la necesidad de evaluar metódicamente la experiencia real de la organización; pues así como una institución corre el riesgo de perder personal humano sea a través de las renuncias, sea a través de las jubilaciones, de la misma forma corre el riesgo de perder conocimientos.

El conocimiento debe ser guardado, compartido y amplificado. Es importante propiciar espacios que permitan el flujo de la información en el interior del organismo. Podemos citar: los foros del personal, en los que el personal directivo superior se reúne con los empleados y explica las decisiones o comunica las políticas y las estrategias en un entono informal; los boletines electrónicos con información actualizada que se distribuyen al personal semanalmente; el acceso abierto por medio de la intranet a las actas y programas de las reuniones.

El conocimiento debe ser compartido a lo interno, pero también a lo externo por ejemplo a través de reuniones con instituciones homólogas por videoconferencias o conferencias telefónicas. Esos intercambios permiten aprender de la experiencia de los demás, solicitar información o asesoría, analizar conflictos y fomentar el sentimiento de comunidad e interés común.

A modo de conclusión del documento de la UNCTAD previamente citado se expresa que el éxito de una organización no consiste en  los conocimientos en sí mismos, sino en el modo de aplicarlos a sus objetivos estratégicos. A la luz de estos sabios consejos, periódicamente, Pro-Competencia hará el balance de los conocimientos y recursos humanos que tiene y de cómo puede sacar el mejor provecho de ellos en cualquier fase de desarrollo en la cual se encuentre.

[1] UNCTAD: Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo

[2] ‘’La gestión de los conocimientos y de los recursos humanos con miras a la aplicación eficaz del derecho de la competencia’’, UNCTAD, Ginebra, Suiza, 9 al 11 de julio de 2012.

[3] INDECOPI: Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual, Perú.

[4] FTC: Federal Trade Commision (Comisión Federal del Comercio), Estados Unidos.

[5] CNMC: Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia, España.

[6] COMCO: Commission de la Concurrence (Comisión de la Competencia), Suiza.